LA COLMENA
CAPÍTULO 2
"La bodega principal"
Ya a esa hora comenzaba a hacer frío en el jardín, y Clavelo se encontraba aún sentado en esa pequeña roca junto a la enorme flor. De algún modo presentía que algo inusual ocurriría, tarde o temprano, y que de algún modo ello lo involuraría a él, a Jazmín y a al menos la mitad de la colmena. La última vez que Clavelo había sentido algo así, algo parecido a una "premomición", fue hace unos seis años, cuando recien comenzaba su vida laboral en la colmena, el que hoy fuera su hogar: el depósito catorce.
Podía recordarlo como si fuera ayer. Aquella tarde en que con sólo una palabra hubise salvado la vida de quien tan amablemente había recibido al chico nuevo, y en honor a quién sólo había un nombre más en el muro de los caídos durante horas laborales: Leandro
Aquél año había sido muy lluvioso. Esto resultaba particularmente útil y beneficioso para quienes trabajaban en las reservas hídricas de la colmena, pues los viajes fuera se reducían, y por lo tanto también las pérdidas de buenos recolectores atrapados en las manos de perversos niños, animales, u otros insectos. Pero para quienes comenzaban su vida laboral, usualmente en el depósito, era un verdadero peligro. Las paredes comenzaban a presentar grandes filtraciones, las que debían taparse a como diese lugar, y los grandes derrumbes sobre los obreros era cosa de todos los días.
Una gran roca, una tarde, cayó pesadamente sobre únicamente, el cuerpo de Leandro, acabando súbitamente co su vida, y dejando a una familia detrás. Clavelo esa tarde, de algún modo, presentía que eso pudiera ocurrir, sin embargo lo consideró imposible y prefirió callar. Quizá de haberlo comentado todo hubiera sido diferente. Deseguro hubiesen sido grandes amigos.
Por esa razón Clavelo se encontraba en una verdadera duda. ¿Debía o no presentarse en la bogeda principal?... quizá hoy debía considerar de forma seria lo que sentía respecto a lo ocurrido. Sin embargo esta vez de algún modo no era del todo malo. Había algo de felicidad, alegría, sensatez y razones inexplicables de que algo bueno ocurriría. Extrañamente, y quizá no tanto, se podía sentir un velo de obscuridad y maldad en lo que, según su corazón, habría de venir.
Ya casi era la hora del turno 4, y debía tomar una decisión pronto. Casi impulsivamente emprendió vuelo hacia la colmena, a toda velocidad, y entró. Dentro, siguió el camino que conducía a la bodega principal. Durante el camino pensó que es lo que diría al ingresar, ya que no se permitía a cualquier clase de zángano allí dentro.
La puerta era custodiada por cuatro grandes melipones en perfecto orden de rombo. El principal melipón, y que ocupaba el vértice de la disposición, contaba con un gran báculo afilado y una pesada chaqueta amarilla obscura.
- Buenas tardes - dijo nervioso Clavelo, dirigiéndose al melipón principal.
- ¿Qué deseas, zángano? - preguntó el melipón, mientras lo apuntaba con el báculo y lo mirba fijamente a los ojos.
- Ehh... ocurre que me han mandado llamar de la bodega - contestó nervioso
- ¿A ti? - preguntó uno de los guardias en un evidente tono sarcástico
- Pues sí - contestó tartamudeando - Jazmín me lo dijo esta tarde - agregó.
Una risa sonó fuerte, y al unísomo, cuando de pronto, la gran puerta se abrió. De dentro apareció una delgada silueta.
- Dejad ingresar a Clavelo. Lo hemos mandado llamar - dijo en un tono imperativo a los guardias
- Llegas a tiempo - dijo dirigiéndose a Clavelo - Te enseñaré tu lugar - añadió.
Clavelo ingresó, rompiendo el meticuloso orden que los guardias mantenían, regalando de paso una penetrante mirada a cada uno de los guardias. A sus espaldas se cerró la puerta.
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FIN PARTE DOS
TENGO UN MILLON DE IDEAS PARA LA PARTE 3
POSTEEN
CHUCK
2 Mensajes. Deja el tuyo.:
wenaa!
me gustaaa
así que manda cuando tengas la tercera parteee!!
me gustooo
episodio tres episodio tres episodio tres!!!!
escribe escribe esta muy wena
saludos mi polillin kerido...
Aios. =D
atte
Yita
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